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19.6.15

¡No hagas caso a tus papás!

Recuerdo los fines de semana de mi infancia temprana no con situaciones, sino con canciones (un verso, ugh). Por lo general las mañanas de los sábados sonaban a tuslabiosderubíderojocarmesí de Sandro de América, a miredoñasoledadpóngaseunpocoapensar de Alfredo Zitarrosa o a sontusperjúmenesmujer de Carlos Mejía Godoy, pero cuando mi mamá estaba especialmente de buenas sonaban a esto:



Y no sólo a los Hooligans, también a los Rebeldes del Rock, los Teen Tops, los Apson, los Rockin Devil's y similares. Ella decía que eso era rock y yo, inocente, lo creía. Así crecí creyendo que Enrique Guzmán o Alberto Vázquez eran los grandes exponentes del rock mexicano por excelencia. Insisto, inocente. Quien diga que sus papás no los han influenciado musicalmente, para bien o para mal, les está mintiendo, créanme.

Por alguna razón, me imagino que de alguna forma así sonaban también algunas mañanas, tardes peromásbien noches en la infancia de Vince Monster, vocalista y baterisa de los Rebel Cats, banda que además formó con su papá Vincent Van Rock, y a quienes tuve oportunidad de ver en vivo hace dos días.

¿Qué pensarían si su papá un día les dijera "m'hijo, vamos haciendo una banda de rockabilly"? Y no sólo eso, una banda de rockabilly-rockabilly: atuendos coordinados (y flashy, none the less), peinado pompadour, másomenos coreografías. Como Elvis vuelto a nacer pero en Tlatelolco.  Probablemente harían una jeta y le dirían que "no mame" por lo cual, espero, les daría un cachetadón por majaderos.  Escuincles igualados.

Nomás que me diga que le gusta el reggaeton y me lo chingo, ¿oyó?
Por suerte, Vince le dijo que sí, que arre, que cómo no, que awevo, y hace 10 años nacieron los Rebel Cats, con el maestro Van Rock en la guitarra principal, Vince en la voz y batería, Lalobilly en el contrabajo y, más recientemente, Chucho Tormenta en los teclados.

Al estar en un show de los RB se nota la influencia y linaje musical de Van Rock en los más jóvenes gatos de la banda, ¡claro! Rockear a los más de 65 años no cualquiera, y es que el señor realmente sabe lo que hace.  Verlos en vivo fue una experiencia de lo más gratificante.

La cita fue en el Teatro Vivian Blumenthal, un pequeño e íntimo recinto como los que, según Vince, vieron nacer el rockabilly allá por los años 50s, en los que la policía vigilaba que la moral y las buenas costumbres no fueran violadas con esos movimientos pecaminosos que los muchachos de la época llamaban "bailes", listos para dar un porrazo a quien se atreviera a ponerlos en práctica y sentarlos prontamente en su lugar. "Aquí no hay policía, y aquí si se puede bailar", invitó Vince alrededor de la tercera canción del set, a lo cual todos nos acercamos (más, yo que estaba en primera fila) al escenario a sacudirnos al ritmo de doo woop, hillbilly, woogie boogie y más. Era imposible no mover un piecito siquiera.

Al verlos en escena es difícil saber a qué prestar atención: los peinados, sus atuendos, las caras que hace Vince cuando canta, la increíble presencia de Van Rock,  los movimientos de Lalobilly con el contrabajo... Cada uno es un espectáculo por sí sólo, y el conjunto crea una sinergia como pocas veces he visto. 

Hacen lo que de verdad les gusta, para sí mismos y para la gente que los sigue, dejando todo en el escenario, porque saben lo que es ser fan de alguien y lo que los fans esperan de ellos. Al ver la interacción que tienen con sus seguidores puedo afirmar que son verdaderos rockstars, y lo mejor es que no se la creen. Bien podrían estar tocando en una vecindad para 10 personas o en el Palacio de los Deportes y el show sería exactamente el mismo.

Una de sus canciones, la más pedida de la noche por cierto, entrega el mensaje juvenil y desenfadado de "no hagas caso a tus papás", pero si tu papá es Vincent Van Rock, mejor sí hazle caso.

¡MIAU!


29.6.12

This is a story of boy meets girl, but you should know upfront, this is not a love story.

Creo que mi generación fue de las últimas que disfrutó/sufrió de la educación diferenciada.  Ese sistema educativo arcaico en donde los niños iban a un colegio y las niñas a otro.  Y digo disfrutar/sufrir porque como todo, tiene sus pros y sus contras.  

Claro que es padrísimo crecer rodeada, literalmente, de cosas de Hello Kitty, plumones que cambian de color, crushes con Leo diCaprio en Titanic y amigas que duran toda la vida, pero crecer entre niñas espantosas, bullies y envidiosas que son mucho más crueles que los niños no es nada agradable.  Además, cuando salí de mi burbuja de color rosa me sentía alienada, rara y obviamente no sabía cómo tratar con hombres que no fueran mis familiares.  Hasta la fecha los hombres de los 6 a los 15 años son un misterio para mí.

 Esto es todo lo que sé de ellos, ¿voy bien?

Lo bueno es que no tardé en darme cuenta que ser amiga de los muchachos es a veces más gratificante que tener una bolita constituida de 90% de estrógeno. Fue un giro de 180º de lo más agradable, no tenía que competir por verme mejor que ellos, no tenía que soportar quejas de sus decepciones amorosas, podía ser totalmente ñoña sin que me dijeran, pues... ñoña, no tenía que aguantar hipocresías, ¡por Dios, los "niños" eran maravillosos!

Yo estaba feliz con mi grupito de amigos, los Lacras, pero no pasó demasiado tiempo antes de que le cayer caca a la sopa.  Una de mis compañeritas insistía en que si tenía tantos amigos era porque TODOS ellos querían conmigo.  Me quedé boba, ¿cómo podía ella creer que esos 5 muchachos que se la pasaban diciendo cochinadas de otras mujeres, que me trataban como uno de ellos y con los que no tenía secretos, querían conmigo? Simplemente me negaba a creerlo, no podía ser cierto. El problema fue que no sólo ella, sino que varias de mis amigas tenían esa ridícula creencia muy de When Harry met Sally (que por supuesto ninguna había visto, gracias) de que los hombres y las mujeres no pueden ser simplemente amigos.  Que me disculpen pero para ese entonces yo ya había sido friendzoneada antes de que conociéramos el término y mucho antes de que yo hubiera friendzoneado a alguien. 10 años después se siguen juntando con las mismas amigas y siguen pensando igual.

 Sólo que en vez de Fiona, pues yo.

Me encantaría todavía hablarles (NOT) y demostrarles casos de éxito de hombres y mujeres que actualmente colaboran de formas no sexuales y aún así hacen cosas maravillosas.  Musicalmente hablando, he aquí 10 bonitos ejemplos de lo que pueden lograr las amistades entre hombres y mujeres (probablemente algunos de ellos sí se acuesten entre sí, pero vamos, no es lo único que hacen):

1. She & Him

Desde 2006, Zooey miamor Deschanel y M.Ward colaboran en un proyectito llamado She & Him, tienen 3 álbums de estudio, han aparecido en varias bandas sonoras de películas bonitas como ellos y han actuado en festivales como el SXSW, ¿y son novios o amigos con derechos? No.

2. Psapp

A este duo conformado por Carim Classman y Galia Durant se les atribuye la invención del género toytronica, el cual consiste en la creación de sonidos electrónicos por medio de juguetes e instrumentos de juguete.  No sé lo que hagan fuera del escenario, pero pues, no es de mi incumbencia. Su música es muy bonita y sus videos suelen tener animaciones y ambientaciones que can perfectamente a juego con el tono juguetón de su música.


3. Cocoon

Tengo una infatuación con estos franceses desde hace tiempo, y es que aunque Mark Daumail y Morgane Imbeaud, mejor conocidos como Cocoon, suelen acompañarse de más músicos en el escenarios, ellos son esencialmente un dúo que hace la música más feliz que he escuchado.  Mi día no puede ir mal si al caminar por la calle voy escuchando esta canción:



4. Bitter:Sweet

Si Shana Halligan y Kiran Shahani, miembros del dúo de jazz/trip-hop/electrónica se estuvieran acostando o fueran más que amigos, no me sorprendería, su música es increíblemente sexy y tiene una vibra retro que me fascina.



5.Cults

No sé por qué, pero al principio pensaba que Brian Oblivion y Madeline Follin eran hermanos, y me parecía padrísimo que tuvieran un proyecto musical como Cults.  Ahora sé, y por sus nombres es más que obvio, que no están emparentados, pero me queda claro que su química es asombrosa y su música también.



6. Angus & Julia Stone

Un par que sí son hermanos son Angus & Julia Stone, quienes además provienen de un linaje musical folk australiano, ya que sus papás hacían lo mismo que ellos hacen ahorita (música, no son los Lannister) mucho antes de que nacieran.


7. Pomplamoose

No sé si Jack Conte y Nataly Dawn sean pareja o no, realmente no me importa, pero no puedo negar que su química es increíble y que su música es fabulosa.  Lo que más me gusta es su concepto de "lo que ves es lo que escuchas" y "lo que escuchas es lo que ves", ya que en sus videos no utilizan lip synch, tocan sus propios instrumentos y es notable cuando lo ves (sus trabajos de edición también son magníficos).



8. The Ghost of a Saber tooth tiger

Los únicos de mi lista de los que estoy segura de su relación amorosa son Sean Lennon y Charlotte Kemp Muhl. El hijo de John Lennon y su novia, decidieron formar esta banda basándose en una historia corta que ella escribió, cuyo título es homónimo de la banda.  En momentos son un poco avant-garde para mi gusto, pero ¿qué más se podía esperar de Sean, honestamente?




9. The Bird and the Bee

Según su página de Myspace Inara George ("the bird") y Greg Kurstin ("the bee"), se conocieron, descubrieron su amor común por el jazz, nerdearon un rato y escribieron un album juntos. No se puede ser más simple que eso.



10. He is we

Me da un poco de penita admitir que me gusta He is We, porque es el tipo de música que escuchaba a los 16 años y la cual trato que me deje de gustar pero no lo logro, pero es que simplemente la música que hacen Trevor Kelly y Rachel Taylor hace que me den ganas de regresar a esa edad y enamorarme de mi mejor amigo (realmente no, pero en teoría suena divertidísimo).


18.6.12

I can only give you everything

El viernes, justo cuando terminaba el post anterior, sobre los maravillosos hombres que acechan mis sueños que en su momento enamoraron a generaciones de mujeres, un buen amigo en quién confío ciegamente cuando de música se trata, me recomendó a un hombre que de haber vivido en 1958 hubiera hecho lo propio en materia de seducción con las féminas de la época pero a través de su música. Nick Waterhouse es su nombre.

"Oh, ¿Nick Waterhouse? Probablemente nunca has oído de él"

Oriundo de San Francisco, este joven californiano de 24 años está causando furor en los círculos jazzeros alrededor del mundo. Su sonido combina lo mejor del soul, el funk y el R&B y es comparado con el legendario Ike Turner y sus Kings of Rythm e incluso con Ray Charles.

Se nota que el hombre es un alma vieja. No sólo es su música, sino su persona.  Con atuendos que consisten en pantalones altos, tirantes, corbatas de moño y lentes de montura de pasta, Nick dista mucho de ser un hipster, más cercano a un empleado de Don Draper que a un habitante de Williamsburg, y con una colección de discos que harían sonrojar a cualquier melómano nacido alrededor de 1942.

Quizás la música de Nick Waterhouse no es nueva, pero en una época en la que casi todo suena igual, las voces suenan arrastradas y aflojeradas o a la gente le gusta el dubstep, su sonido nostálgico resulta francamente fresco. Quién no lo ama a primera oída, no tiene alma. He dicho.



Los hipsters se venden por separado.

Nota: una bonita sorpresa al dar click en la imagen.